18 septiembre, 2012

Arte entre montañas

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"A mí me gusta compay, vivir aquí donde vivo..."
Fragmento del tema A mí me gusta, compay, de Eduardo Sosa.

Eduardo Sosa sí que ama a Tumba 7. No solo lo dicen sus canciones: ahora lo reafirma un nuevo proyecto que pretende crear para llevar hasta allí lo más destacado de la cancionística cubana.

Su peña cultural en la Casa del Alba en La Habana ha sido el punto inicial de esta idea con alcance nacional, y en la que ya se incluyen las provincias de Villa Clara y Camagüey.

“Cuando la solicitud de Villa Clara para que estuviera allá solo puse una condición: que me llevaran a los municipios. De esa manera he tenido a Corina Mestre en Corralillos; por Manicaragua han paso Angelito Quintero y Martha Campos; Raúl Torres cantando en un parquecito chiquito en Quemado de Güines; en Camajuaní, Calabazar… lugares así poco favorecidos con el arte”.



¿Sueño por cumplir?

“Lo que yo digo es que estoy matándome el enanito que no pude matar en mi infancia. Yo me volvía loco por querer ver a mucha gente allá en Mayarí, y en Tumba 7 ya era soñar demasiado, pero que pasaran por ahí para poder verlos no solo por televisión. Entonces estoy tratando de que esos sueños, que todavía mucha gente los tiene en esos lugares, los haga realidad.”

Municipios camagüeyanos como Vertientes, Sibanicú y Esmeralda ya han disfrutado de reconocidos intérpretes de la cancionística cubana gracias a la idea de Sosa de extender el arte por comunidades poco beneficiadas con la cultura. Excelente intención que ahora tiene a Santiago de Cuba como próximo destino.

“Hacerlo aquí va a ser el punto culminante de todo este proyecto, de este gran sueño, porque entonces sí podré llevar a muchos artistas a Tumba 7, a Guamá, a Chivirico, a Tercer Frente… a esos lugares a donde nadie va, o si van es solo a las fiestas populares. Pero yo quiero que lo mismo en el patio de un museo que en una casa de cultura, la gente pueda compartir con esos artistas, que lo toquen, que vean cómo es que toman un café, o qué le gusta y qué no, y además de eso, ellos actúen para la comunidad”.

Los encuentros pretenden realizarse cada dos meses, siempre con la conducción de Eduardo Sosa y con la presencia de actores, músicos, cantantes y otras personalidades del mundo cultural cubano. 

He aquí el sueño de un trovador santiaguero, la ilusión de un guajiro devenido en uno de los más importantes y auténticos exponentes de ese género en el país, que sabe lo que puede cambiar el arte, y cómo en medio de la montaña, el sonido de una guitarra y una voz se escuchan diferentes.

1 comentarios:

  • 18 de septiembre de 2012, 12:05
    jrlooco25 says:

    Siempre es bueno conocer qué hacen artistas como Eduardo Sosa, siempre tn auténticos... sus proyectos son muy interesantes, ojalá se concreten en esta ciudad, y dice cosas muy ciertas, zonas como Tumba 7, lugar donde nació, es difícil acceder al arte, por eso un guiño de complicidad con Sosa

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